El 16 de enero de 1973 comenzó la demolición del Mercado Buenos Aires, lo que hoy, para buena parte de los platenses, es solamente una playa de estacionamiento. La nostalgia se introduce en aquellos que supieron conocer semejante edificación y disfrutar de su interior.
Se encontraba en la manzana comprendida por las calles 3, 4, 48 y 49, estando contemplado en el plano fundacional. Diseñado por Francisco Seguí (Departamento de Ingenieros bonaerense), y levantado por la constructora de José Marinoni a cuatro años de la fundación de La Plata.
Según recuerda el diario El Día, se especularon con miles de ideas: hotel cinco estrellas, feria paraguaya, mega-shopping, espacio verde, planta de telecomunicaciones, estacionamiento subterráneo, centro de convenciones. Sin embargo, hoy solo es un espacio de cemento ocupado con autos y generador de ideas para los estudiantes de arquitectura que pasan días y días por allí en pos de que se construya algo distinto.
El Mercado, durante el año 1910.
El tabloide centenario detallaba que a su alrededor había petit-hoteles, cafés, confiterías e incluso un salón de cuchillos. Almacenes, depósito de pasto, casas de cambio, arreglos para carruajes y caballos, todo esto también producto de su vínculo también con la antigua estación de trenes (actual Pasaje Dardo Rocha).
Empezó a perder su importancia de mercado para los años 40', pasando a ser un sitio en donde varias familias fueron a vivir. Y sobre finales de la década, el intendente Vital Bertoldi movió a dichos vecinos cerca de donde hoy está el actual Mercado Regional, en Tolosa.
Así está hoy el Gran Mercado. Foto: Julián Martínez
Y lo que parecía un día más, fue más que importante no solo para el país sino también para la ciudad: el 30 de octubre de 1960, el día en el que nació Diego Armando Maradona, se declaró "de utilidad pública y sujeto a expropiación" a pedido de un grupo de vecinos e influencias inmobiliarias.
Foto: Julián Martínez
Trece años después de aquella jornada, se dio la demolición que dejó en polvo aquel edificio de inmensa entrada y miles de recuerdos. Y dicen que el responsable de la destrucción está maldito...
Foto: Julián Martínez
Fuente: Diario El Día